martes, 29 de septiembre de 2015

Identidad

Sobre la corteza en perpetuo movimiento
florecen y se marchitan religiones y naciones.

Ninguno de nuestros dientes fosilizados
dará cuenta de cuánto nos quisimos o nos odiamos.

Hojas de otoño, eclipses de luna, miles y miles
de eclipses de luna.  Miles y miles y miles.

6 comentarios:

Portorosa dijo...

Y nada, nosotros seguimos igual.

Un abrazo.

Epolenep dijo...

feliz otoño, hermano...

Jesús Miramón dijo...

Hoy, ahora mismo, en este mismo instante, hay agua líquida en Marte, agua salada que en determinadas circunstancias corre sobre su superficie del mismo modo que sobre la superficie de nuestro planeta. Nadie camina a su lado como yo tantas mañanas y tardes junto al canal que descubrí antes del verano a pocos kilómetros de mi casa, en medio del campo. Nadie camina junto al agua marciana. Aún.

Porto, Epo: gracias de corazón terrestre (casi había olvidado cómo responder comentarios en este pequeño país). Feliz outono, tardor feliç, germans, compatriotas. Besos.

NáN dijo...

Tienes razón. Pasamos muertos la parte eterna de nuestra vida y no le damos importancia a nuestra esencia mineral, la que más tarda en desaparecer.

Elvira dijo...

¡Feliz otoño a todos! Un beso (me gusta mucho tu escrito)

Jesús Miramón dijo...

Nán, menudo comentario (a partir del Tienes razón). Este blog tiene muy pocos lectores, pero qué lectores. Pasamos muertos la parte eterna de nuestra vida... Desde muy joven he pensado en eso: la vida, en realidad, no es más que una interrupción, un paréntesis entre lo que somos antes y lo que volvemos a ser después.

Elvira, querida Elvira, me gusta mucho que te haya gustado.

Un beso a todos.