viernes, 8 de enero de 2016

Curación

Poco a poco recupero la capacidad de olvidar. Dejar atrás los últimos ataques, volver a creer en un mundo de paz al no recordar con exactitud el sufrimiento. Algo tan viejo como el mundo.

6 comentarios:

Portorosa dijo...

Venga, ánimo, Jesús. Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Porto, en ello estamos. Un abrazo.

NáN dijo...

Qué curación tan triste. Pero qué texto tan bueno. Cuando leo un texto así y no conozco al autor, puedo sentirme exaltado sin necesidad de lamentar lo que al autor (conocido y querido) le pasa. Es más fácil sentirse bien con Becket, o Camus, cuando al autor no le conoces ni te importa.

Jesús Miramón dijo...

Un abrazo, Nán.

El primo del chicodelaconsuelo dijo...

Lo que no se tira
pesa en la mochila,
y olvidar
es el mejor paso
para andar más libre.

Me alegro mucho
por tí.

Jesús Miramón dijo...

Olvidar es terrible, siento esa certeza: es terrible Pero tienes razón, a veces, en determinadas circunstancias, sobre todo cuando se trata de experiencias que generan sufrimiento, también es una bendición, soltar lastre y elevarse, flotar, no hundirse todavía en este río que va a dar en la mar.