miércoles, 11 de enero de 2017

El océano es grande

Este texto que estás leyendo pertenece a un blog personal. Sí, ya sé que lo sabes (tal vez desde hace muchos años), pero permíteme que continúe: como es personal y, por otra parte, no me procura ningún beneficio económico, su continuidad depende única y exclusivamente de mi intención primera, aquella con la que empecé a escribir Innisfree en mayo de dos mil cuatro: dar testimonio de la vida cotidiana de un hombre corriente. ¿Para qué? Para dejar constancia de que vivir no deja de ser, al fin, sino un acto de comunión.

En los últimos días uno de los blogs que más me gustaban se ha cerrado sólo a invitados, y por otra parte otro de mis descubrimientos de los últimos meses de dos mil dieciséis ha hecho caso omiso a mis comentarios y cartas. ¿Y sabéis qué? Lo comprendo. Lo comprendo por lo mismo que escribí la primera frase de este post: "este texto que estás leyendo pertenece a un blog personal". Son casos diferentes pero acepto el desenlace. El océano es grande. Las echaré de menos durante un tiempo pero el océano es grande. No existe mayor respeto que ejercerlo. P. V. decidió tal vez que se estaba exponiendo demasiado: lo respeto. N. F. trabaja y no tiene por qué perder el tiempo con desconocidos: lo respeto muchísimo y lo comprendo.

Yo no sé hasta cuándo seguiré escribiendo en Las cinco estaciones. Debió haber terminado hace tanto tiempo que cualquier intención de futuro carece ya de fundamento.  Soy, mientras escribo, el hombre más idiota el mundo.

7 comentarios:

JL Ríos dijo...

Lo que escribes ordena el mundo, para nosotros también, pero sobre todo, seguramente, para ti. Y lo haces muy bien, opino yo.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, José Luis. Eres muy generoso conmigo. Un abrazo.

Anónimo dijo...

P.V. sigue, pero le gusta hacer borrón de vez en cuando :)
Es la hostia P.V. y por frecuentar su blog llegué hasta aquí, y también me encanta cómo escribes. Lo de ahora y lo de antes. No te sientas idiota, porque no

Jesús Miramón dijo...

Es verdad, P.V. es la hostia, a mí me gusta mucho, muchísimo. Hoy me he dado cuenta de que ha reabierto su blog, aunque sin permitir comentarios.

Si en este arqueológico mundo de los blogs hay alguien capaz de comprender a P.V. yo soy uno de ellos. Los blogs personales son libertad pura y dura, no existe obligación o compromiso alguno. En realidad, comprendiendo algo tan simple, las cosas son muy sencillas.

Me gusta que te guste cómo escribo. Un beso, porque no

Mayte dijo...

Y yo que te sigo desde hace muchos años y que no suelo dejar comentarios porqué siempre consistirían en un "Ohhh!" o en un "Yo también he sentido eso" o en un "Precioso texto", pienso que tu blog es personal y a la vez universal; íntimo y a la vez capaz de provocar un eco en muchos de los que te leemos; auténtico y humano. Y como ocurre en las buenas conversaciones, tan importante es lo que cuentas como el silencio de los períodos menos productivos.

Muy a menudo acabo la lectura de tus posts diciéndome a mi misma que en realidad todos nos parecemos mucho más de lo que creeemos..

Ojalá podamos disfrutar de tus reflexiones, sensaciones, visiones y vivencias durante muchísimos años más.

Un saludo desde Barcelona

Jesús Miramón dijo...

No sabes qué ilusión me hace verte por aquí, Mayte. Tal vez la vida, entre algunas pocas cosas, es también una conversación, y me gusta que consideres buena la nuestra. De algún modo siento que escribo para cada una de las personas que me leéis, para cada una de vosotras, sabiendo al mismo tiempo que todos compartimos tanto.

Petó gran, amiga.

Portorosa dijo...

¡Cuánto has escrito este mes! Voy a ponerme al día...