domingo, 11 de enero de 2009

Consunción

Siempre me sorprende la velocidad a la que se consume la leña en la chimenea. Poco importa el tamaño de los troncos, poco importa tu estado de ánimo o las expectativas de la humanidad entera. También en eso el fuego se parece a la lluvia.

3 comentarios:

Txotxongilo dijo...

Hace un par de años, harta de eso, me hice con unos peazo tochos enooooormes para la chimenea de Orduña, una cosa brutal.
Bueno, pues un pispas.
Me pensaba yo que se harían por un lado y luego por el otro, y sí, bueno, duraron algo más, pero no merecía la pena jorobarse la espalda.
Ahora está la chimenea atascada, hay que llamar a Dick Van Dyke...

Beso

Miranda dijo...

Era moi con la cuenta de lo de las mario, que estaba mirando la webe.

Tocherío total...

Jesús Miramón dijo...

Todos tenemos una voz, también aquí. La tuya la reconocí enseguida (y no solo por el beso).

Beso.