sábado, 28 de julio de 2012

Clandestinidad

Me ha llevado mucho tiempo, seguramente más del necesario, darme cuenta de que mi hijo adolescente tiene derecho a las mismas mentiras y la misma clandestinidad que disfruté yo.

jueves, 19 de julio de 2012

Las noches de verano

Fui a buscar a Maite a la estación del ferrocarril y allí me encontré con Tere y Bach, que habían ido a esperar a Teresa. La noche era cálida y Bach se dejaba acariciar moviendo el rabo de un lado a otro. Mi amiga y yo comentamos la coincidencia de que mi mujer y su hija hubieran viajado en el mismo tren desde Zaragoza sin saber una de la otra ¡con lo que se quieren! En el andén se habían congregado también dos policías locales y dos guardias civiles. A quién buscaban o esperaban era un misterio. Esa circunstancia y el calor de la noche me hicieron pensar en las obras de teatro de Tennessee Williams. Las luces de la locomotora aparecieron al final de la vía y pronto el convoy se detuvo frente a nosotros. Las viajeras descendieron de sus vagones, se acercaron, nos besamos, conversamos un rato mientras los policías se iban con las manos vacías, me despedí de mi directora hasta el ensayo del viernes y regresamos a casa. La noche de verano era, como todas las noches de verano, lenta e insólita.

miércoles, 18 de julio de 2012

Su sepulcro en Viena

Leo que es posible que unos arqueólogos italianos hayan descubierto los huesos de Lisa Gherardini, la famosa Mona Lisa de Da Vinci, e inevitablemente viene a mi memoria aquel poema maravilloso de José Jiménez Lozano:

LAS MENINAS

Le dijiste al crítico de arte:
Está bien su explicación, pero
yo sólo vengo a ver a María Bárbola,
a Nicolasillo Pertusato, al perro,
y a ver abrir la puerta al Intendente Nieto.

Te callaste
que en aquella habitación no se respira;
la Princesita bebe agua ¡Pobre!
¿Y si me preguntase?
Yo he visto su sepulcro en Viena.

martes, 17 de julio de 2012

sábado, 14 de julio de 2012

Después del ensayo

Después del ensayo vamos a la terraza del Chanti a tomar una copa. La noche es calurosa y cuesta encontrar una mesa libre. Cuando la encontremos nos sentaremos y hablaremos y hablaremos mientras damos sorbos a nuestras bebidas frías. La vida prosigue, eso es algo difícil de robar.

jueves, 12 de julio de 2012

De privilegios

La agencia comarcal de Barbastro estaba llena de gente cuando, precisamente a través de las personas que atendíamos, empezaron a llegarnos los primeros ecos de los nuevos recortes del gobierno. "Os quitan la paga de Navidad", nos dijeron, e imagino que algunos se alegrarían, no lo sé, lo que sí sé es que desde el primer momento me propuse que esa noticia no afectara ni a la calidad ni al orgullo que siento por mi trabajo. El privilegio de ayudar a los demás no disminuye por cobrar menos.

miércoles, 11 de julio de 2012

Una reacción tan sensible

Ahora mismo un insecto diminuto recorría el dorso de mi mano derecha. Qué increíble que algo tan minúsculo despertara una reacción tan sensible en la piel. Estaba a punto de aplastarlo pero, ya con la mano izquierda en el aire, lo pensé mejor, soplé con fuerza y desapareció.

domingo, 8 de julio de 2012

Y sin embargo

El verano discurre con la calma de quien no tiene prisa, joven y, como tal, ajeno a lo que habrá de suceder. Yo, por el contrario, siento cómo el tiempo me arrastra cada vez más rápidamente, más fácilmente, más irremediablemente. Cierro los ojos, vuelvo a abrirlos ¡y ya ha pasado medio mundo! De algún modo absurdo me consuela saber que en mí, como en cualquier semilla, se repite lo sucedido a miles de millones antes que yo. Y sin embargo.

sábado, 7 de julio de 2012

Ermitas antiguas

De madrugada las calles desiertas se convierten en ermitas antiguas, auditorios técnicamente perfectos donde el mínimo susurro se escucha en todo el universo. ¿Qué podría ocultar? Camino sobre un suelo que rueda bajo un cielo que gira.

jueves, 5 de julio de 2012

Sin título

Después de tanto tiempo
tu cuerpo
entre mis brazos.

domingo, 1 de julio de 2012

Calima

El rítmico sonsonete de los aspersores no oculta el eco de los coches que circulan por la carretera al otro lado del muro. Al pasar junto a la piscina me doy cuenta de que el agua se ha convertido en mercurio líquido bajo un cielo nocturno en el que flota una luna turbia a causa de la calima que asciende del mar. Han anunciado lluvias para mañana y no nos importa: M. y yo estamos solos por primera vez en casi veinte años. El mismo lugar, un tiempo diferente.