jueves, 1 de enero de 2026

La vida futura

A las seis de la tarde es noche cerrada, oscuridad absoluta. Escuchamos perfectamente la televisión de nuestra vecina, una mujer sorda que quedó viuda hace dos años. Es terrible pero no el fin del mundo. El fin del mundo es algo inimaginable e imaginable al mismo tiempo. La literatura y el cine así lo demuestran. Pienso en un ser humano de neandertal en el peñón de Gibraltar, frente al mar, atisbando la costa africana y respirando la brisa de la playa sin saber que es el último, que no queda nadie más de su especie en el planeta. Pienso en ello y luego continúo. Es noche cerrada e imagino la futura primavera, el futuro verano, la vida futura.