Esta mañana, al salir de casa rumbo al trabajo, me detuve en el patio interior del edificio donde vivimos y miré el cielo inmenso, sin límite, las líneas blancas de condensación de los motores de los aviones que volaban sobre Barbastro. Sentí un inmenso vértigo y me obligué a mirar el suelo y tranquilizarme. Seguí caminando y el vértigo pasó. No me caí, no me desmayé, no sufrí un infarto o un hictus, no pasó nada. Caminé sobre la acera cruzándome con adolescentes que acudían en sentido contrario hacia su instituto y finalmente llegué a mi oficina. Ya había gente esperando fuera, en la calle, a pesar del frío y de los carteles que informan de nuestro horario de atención al público. Los lunes son terribles, un aluvión de personas esperando satisfacer su necesidad de información. Ahora ya es de noche. He cenado. El mundo ha cambiado sutilmente. Me acostaré y cerraré los ojos mientras los abro al otro lado. No puedo quejarme pero sí dar testimonio.
lunes, 16 de marzo de 2026
viernes, 13 de marzo de 2026
Hubo una vez
Hubo una vez en la que las manos de mis padres sostuvieron mi cabeza porque era tan grande en relación a mi cuerpo de bebé que no podía sostenerla por mí mismo. Hubo una vez en la que mis ojos todavía no tenían su color verdadero sino uno entre azul, verde y gris:el color glauco de todos los ojos de los recién nacidos. Hubo una vez en la que me parecía más a un gusanito que a un ser humano. Eso sucedió hace casi sesenta y tres años, cuando los dinosuarios reinaban en el planeta. Ahora peso más de lo que debería y en el interior de mi cabeza habitan muchos mundos y sus apocalipsis, muchos sentimientos arrolladores como tormentas de verano. Tuve una hija y un hijo, y sostuve sus cabezas de bebé, grandes, redondas, inestables, mientras les bañábamos cada noche en un artilugio plegable de plástico. Mañana daré de comer puré a mi madre, y después le cambiaremos el pañal, y la vestiremos y la dejaremos limpia y tranquila en el sofá reclinable donde pasará la tarde habitando un mundo que no podemos imaginar. Dentro de unos meses sostendré en mis manos la cabeza del bebé de mi hija bajo las nubes del cielo. La vida es una canción, un poema, un círculo infinito. Respiro y acepto todo este misterio.
![Innisfree [Mayo de 2004 - Mayo de 2005]](http://lh4.google.com/image/jesusmiramon/Rfl6mvdkXMI/AAAAAAAAAIQ/GeLDfT7zXZU/El-hombre-tranquilo.jpg?imgmax=144)
![Cuaderno de un hombre de cromañón [Agosto de 2005 - Enero de 2007]]( https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgxn5TzOk6CROOqOUHlTraz9-dUMDFtcRSLXig7kwdxa2Jce0abyJ0MSMmC8Dhs_NAgIedRxYKR7UL8BUDiCClAXXfM5naqRdHIPXLrfuxEfVZHqkE7pwQT32exiKta6VfyHHXR6Gb6vqk/s130/Manos.jpg?imgmax=144)
![Las cinco estaciones [Marzo de 2007]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjrIOLOxkh1pLFkPyEQBuO9-RixqOxjK9YwuGFZmYCWQbxpwobtzjDAXGdxCbhMoEGIKwAlL2M3Mvy0tP_fsr0w6Oii8yoodA5zZFaEumhqNAPZRMDh54dSy0CVKFmSNIKRI7Z2NbYlJuA/s130/Lascincoestaciones.png)

