sábado, 21 de enero de 2012

Después del ensayo

Después del ensayo vamos a tomar una copa al Chanti. La música que todavía suena en mi cabeza pronto será sustituida por voces y risas.

Muchas de las cosas que más me gustan se repiten.

11 comentarios:

José Luis Ríos Gabás dijo...

Me gusta esta actitud optimista ante la vida, tú eres una persona optimista, creo.

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

¿Lo soy? Ojalá. Un abrazo.

giovanni dijo...

Ya sabía que ibas a decir (casi) lo mismo y sin embargo leí tu post con el mismo gusto o, mejor dicho, mayor gusto, precisamente por eso.
Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Lo escribía al final: muchas de las cosas que más me gustan se repiten.

Casi todos los textos escritos después del ensayo con mi coro comienzan igual hasta el punto de que tuve que crear una carpeta especial para ellos y, ¿sabes? creo que ese orden, ese estribillo, esa pauta... no sé bien cómo expresarlo... es un consuelo ante el caos, una esperanza nuevamente cumplida, un ritmo, el corazón continúa latiendo, el mundo sigue siendo hospitalario. Algo así.

Un abrazo.

giovanni dijo...

Sí, es un consuelo!

Y también es un ritmo que crea placer y ese placer da consuelo.

Es como la música!

Esta noche voy a tocar la misma melodía por la enísima vez (es eso castellano?).

Un abrazo

Jesús Miramón dijo...

Esta noche voy a tocar la misma melodía por enésima vez.

Casi casi (pero ya me gustaría escribir a mí en cualquier idioma ajeno al mío como escribes tú en español).

Sobre el ritmo, el placer y la música, hay una teoría que sostiene que los seres humanos amamos la música y el ritmo (y su placer) porque durante la gestación escuchamos los latidos del corazón de nuestra madre. Más allá de su consistencia ¿no es una teoría preciosa?

Paco Principiante dijo...

Pues voy a hacer un comentario a tu comentario, Jesús:

Yo tampoco sé si esa teoría se sustenta, pero lo que te puedo asegurar es que nunca me sentí tan triste como cuando el corazón de mi madre dejó de latir. En cierta manera, una de las melodías más bellas para mi dejo de sonar.

Abrazos.

Jesús Miramón dijo...

Lo siento mucho, Paco.

giovanni dijo...

Jesús, para mí un idioma extranjero es como música, tanto su melodía como su ritmo. Recuerdo las palabras de un idioma extranjero por su melodía y así fue con 'enésima'. Creo que el andar también influye en el ritmo. Muchas veces estoy consciente del compás en que ando por el dique (a las esclusas de Schellingwoude). La teoría sobre los latidos del corazón de nuestra madre es linda. Hoy es el día que nació mi padre, el 22 de enero (de 1914).

NáN dijo...

Sin esos puntos de sustentación, poco tenmdríamos de bondad y honestidad. Ha de merecer la pena.

Jesús Miramón dijo...

Puntos de sustentación... Me gusta esa expresión, me gusta mucho. Un abrazo, Nán.