sábado, 3 de diciembre de 2016

Después del ensayo

Después del ensayo vamos al Chanti a tomar unas cervezas. La niebla que ya casi había olvidado inunda las calles de Binéfar, sus minúsculas gotas flotantes en la oscuridad parecen copos de nieve a la luz de los faros del coche. Y todo es como si, en vez de haber transcurrido años, hubiese sucedido ayer. En el bar hablamos de lo humano y lo divino con la pasión de ayer, y la camarera aguarda a que terminemos nuestras consumiciones para cerrar el local con la misma resignación de ayer.

Creo que mi travesía del Cabo de Hornos termina justamente aquí, regresando al coro, a los ensayos, a la música, a las personas que me han abrazado y besado con tanta verdad que he tenido que hacer un esfuerzo para disimular mi emoción; mi complicada y ardua travesía del Cabo de Hornos termina realmente esta noche, volviendo al Chanti después de cantar y cantar y cantar.