sábado 22 de diciembre de 2007

Diciembre

Diciembre comienza a precipitarse,
no sé si empujado por el sólido peso
de once meses ya sin secretos
o atraído por el continente desconocido
de un nuevo año del mundo.

Sólo una cosa sé con certeza:
caminamos a través
de lugares misteriosos.

7 comentarios:

Luis Rivera dijo...

Felices días, Jesús, con todos los tuyos. Es verdad, "once meses ya sin secretos"...

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Luis, igualmente para ti: feliz navidad (con un poco de nieve, si es posible). Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Feliz navidad a todos los lectores de estas estaciones, y gracias.

Miranda dijo...

Un abrazo Jesuso.
Y para todos los tuyos otro enorme.

Cuidado con la carretera.

Beso.

M.

Jesús Miramón dijo...

Hola, María, ahora mismo acabamos de regresar de Zaragoza, y ya que mencionas la carretera: durante todo el trayecto he tenido niebla cerrada. Pero lo hemos pasado bien, y hemos cenado y comido exquisitamente con mis padres en casa de mi hermano. Un beso.

Juan Avellana dijo...

Qué bueno, caramba. Qué bueno.

Y feliz año también (tengo entendido que los buenos deseos no caducan aunque lleguen con retraso).

Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Feliz año, Juan, feliz año. Un abrazo.