sábado, 12 de diciembre de 2009

Otro planeta

Al fin ha llegado el frío, el frío de verdad, el frío que en este territorio significa niebla, escarcha helada y temperaturas bajo cero. Ah, qué ganas tenía. Cuando ayer por la mañana vi que el termómetro del coche señalaba un grado negativo bajé la ventanilla durante un rato y fui feliz. Los inmensos volquetes amarillos de ruedas altas como una persona, tan parecidos a camiones de juguete, iban y venían a lo largo de las obras de la futura autovía, la luz de sus faros atravesando la bruma a duras penas. Durante un instante tuve la sensación de estar contemplando los trabajos de colonización de otro planeta.

13 comentarios:

Juan dijo...

Bienvenido el frío, sí.

Jesús Miramón dijo...

Hola, Juan, bienvenido el frío y bienvenidos también los que pasáis por aquí por primera vez. La chimenea está encendida.

Aquí me quedaré... dijo...

Tanto como hace hoy, no me gusta.

Felices fiestas

Jesús Miramón dijo...

Felices fiestas, Aquí. A mí el frío me gusta tanto como me disgusta el calor. Han anunciado nevadas a cotas muy bajas, ojalá nieve también por estos lares, tengo ganas de oír el silencio que hace al caer.

Aquí me quedaré... dijo...

Paso las navidades en un pueblo de la sierra llamado Rascafría y estoy acostumbrada a las bajas temperaturas. Me gusta cuando estoy allí sin tener que ir y venir.
Ver nevar en un pueblo pequeñito por las noches, es algo que me chifla. Suelo pasear sin haber pisado nadie antes que yo.
No me había fijado en el ruido, sí en el silencio.
Vengo por tu blog con mucho gusto, me encantan las chimeneas.

Saludos

José Luis dijo...

Hola, Jesús. En 2001, tú te acordarás, nevó mucho aquí en Binéfar. Comenzó un sábado por la mañana,y yo estaba en Lérida con mi hijo, que entonces tenía 13 años. Creo que fuimos de los últimos que dejaron salir en dirección a Binéfar, e hicimos los cuarenta kms que hay hasta aquí prácticamente en segunda, nevando mucho, sin encontrarnos casi a nadie, un poco asustados (yo disimulaba, él alucinaba bastante con el paisaje), y con muchas ganas de llegar a casa. Me gusta que nieve, pero sobretodo que lo haga cuando estamos de vacaciones, todos en casa, la chimenea encendida y horas por delante para mirar ( y escuchar, claro) cómo cae.
Por cierto, mañana inauguran 10 kms de la autovía Huesca- Lérida, concretamente los 10 primeros saliendo de Lérida. Lo digo porque tú ya disfrutas desde hace algún tiempo de unos kms de autovía cuando vas a Barbastro, y ahora comenzaré yo también a disfrutar de eso. Y ya que se ha hablado en otras entradas de los hijos (de los nuestros), el mío vendrá el jueves de... Helsinki, y, según veo en Skipe (otro gran invento, como Internet) aquello sí que es nieve.

Un abrazo, como siempre

José Luis

Jesús Miramón dijo...

¡Y tanto que me acuerdo de aquella nevada, José Luis! Generó un caos tremendo porque la nieve se convirtió en hielo que duró varios días. Vale, cuando digo que ojalá nieve no me refiero a semejante tormenta ártica sino más bien a otras que hemos tenido alguna vez, de esas que duran una tarde, lo justo para acercarnos a la sierra y maravillarnos de su blanca blandura, observar las huellas de los pájaros en ella, etcétera. Oye, me alegro mucho de que inauguren diez kilómetros de la autovía a Lérida, cuando esté toda terminada nos vendrá muy bien a todos, especialmente a ti, claro, que vas todos los días. Tú e I. debéis de tener muchas ganas de ver a P., que vuelve desde tan lejos, y también su hermana, seguro. Helsinki... tienes razón, por mucho frío que haga aquí a él le parecerá el trópico.

Un abrazo.

A filla do mar dijo...

No sé como será el frío en Helsinki (seguro que precioso). Yo hace unos años estuve a -22ºC, en Austria, y tenía menos frío que el que tuve esta mañana.

Cosas de la humedad y esas zarandajas...

La donna è mobile dijo...

Siempre que salen estas conversaciones me termino encogiendo de hombros. Te podrá gustar más o menos el tiempo, pero lo que realmente amarga la vida es la ídem que llevas. Si es buena, qué más dará que haga frío, calor, o cero grados. Qué más dará. Porque si es mala, también da igual el tiempo que haga. En todo caso vendrá a joderte todavía más, pero ya está.

(Por razones como ésta, es por lo que se dice que las novias nunca tienen frío.)

((Porque no lo tienen.))

(((A lo mejor lo que me pasa a mí, y va a ser esto, es que como aquí no hay oscilaciones notables de la temperatura... no sé cómo afecta.)))

((((Verás si no.))))

Jesús Miramón dijo...

Hola, Filla, la temperatura más baja a la que yo he estado son los once o doce bajo cero una mañana de aquel año 2001 que menciona José Luis. Recuerdo que salí del coche en el aparcamiento de mi trabajo y no tuve ninguna sensación excesiva o extraordinaria, de hecho, tal vez por lo que tú cuentas sobre la humedad o qué se yo, el caso es que me sorprendió no sentir más frío.

Jesús Miramón dijo...

Donna, creo que tienes razón y lo que te pasa es que como donde vives no hay oscilaciones notables de temperatura no sabes cómo afecta. Vamos, estoy seguro.

:-P

A filla do mar dijo...

Donna, deduzco que tiene usted un nivel de serotonina envidiable.

No sé si la temperatura afecta al ánimo, al mío no, desde luego, pero sin duda alguna la luz solar (o más bien su ausencia) sí afecta, no sólo al ánimo, también al caracter. O eso creo yo...

La donna è mobile dijo...

Bueno, yo de otras cosas igual no, pero de serotonina...

La que haga falta, oiga.

:-)