sábado, 6 de diciembre de 2014

Corre, insensato

Corre, insensato, corre
y no mires atrás.

Pero no, escucha, no,
mejor camina, sí,
mejor camina despacio
así, eso es, sin
llamar la atención.

Y ahora detente y
siéntate en ese banco
junto a la acacia, sí,
justamente ahí, como
quien no quiere la cosa, y

contempla las nubes
en el cielo, los peatones
que van de aquí para allá
inmersos en sus pensamientos.

Los coches. Las palomas.
Mira cómo pasan de largo.