domingo, 4 de enero de 2026

Vergüenza ajena

Escuchar a Trump causa instantáneamente tanta vergüenza ajena como escuchar a Maduro. Ambos son semianalfabetos, ignorantes y más chulos que un ocho; y ambos están incapacitados para liderar una pequeña comunidad de vecinos. Representan como nadie el triunfo de lo chabacano, la derrota de la inteligencia, la burla a la ley, la democracia y las normas de convivencia internacionales. La intervención de Donald Trump en Venezuela y la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, que duermen ahora mismo en una prisión de Nueva York, es el gesto definitivo que abre el grifo a Putin en Ucrania, a Netanyahu en Ghaza y a China en Taiwan: sólo es necesario ser el más fuerte para obrar a conveniencia, sin respetar nada y diciendo en voz alta que lo haces para apoderarte del petróleo. En alguna parte leí que los animales son más inteligentes que los seres humanos porque ellos nunca escogerían al menos indicado del grupo para liderarles. Viendo y oyendo a Trump creo que es verdad.

2 comentarios:

Fackel dijo...

Y las caras que pone...

Jesús Miramón dijo...

Es una muy mala persona en un puesto de mucho poder.