sábado, 3 de enero de 2026

Gélido y gris

Aunque he dormido nueve horas despierto con ansiedad. Hoy viajamos a Zaragoza para ocuparnos de mis padres y, a pesar de todos estos años, todavía me duele en el alma el Alzheimer que sufre mi madre. Uno piensa que lo ha normalizado pero no, no lo ha hecho en absoluto.

El sábado ha amanecido gélido y gris. Los meteorólogos advierten de posibles nevadas a cotas inusualmente bajas.

Dentro de unas horas alimentaré a mi madre como ella hizo conmigo cuando nací. Debo recordar darle cucharadas de puré más pequeñas porque las traga mejor. Confío en que el viaje en coche me calme un poco: me gusta muchísimo conducir, y también el paisaje del campo en invierno.

Sin comentarios