miércoles, 5 de enero de 2011

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Los reyes magos, anticipándose a mañana por la mañana, me han traído esta tarde unos zapatos un poco especiales que andaba buscando hace tiempo. Eso sí, a cambio he debido soportar con estoicismo el atasco causado por su cabalgata a través del centro de Zaragoza. Había centenares, tal vez miles de niños esperando a lo largo del recorrido, por eso he lamentado que se pusiera a llover. Sentado frente al volante con los limpiaparabrisas en funcionamiento he recordado los desfiles de los reyes magos de mi infancia. Lo que más me gustaba eran los caballos de la policía montada. Con el tiempo descubriría que eso era un rasgo de mi personalidad: siempre, en cualquier circunstancia, lo que más me gusta son los caballos.

4 comentarios:

Elvira dijo...

Según mi cuñada, esos zapatos son una maravilla, me los ha recomendado mucho.

Yo creo que si fuera animal sería una yegua.

¡Felices Reyes!

Jesús Miramón dijo...

Espero que también sean una maravilla para mí, Elvira. Feliz día de reyes. Un beso.

NáN dijo...

En cualquier desfile o procesión, sin la menor duda los caballos.

¿Sabes que tengo un tramo arterial hecho de Goretex? A prueba de vida. Hay materiales espléndidos, que valen lo mismo para caminar bien que para que la sangre circule debidamente.

Jesús Miramón dijo...

Ya tenemos algo más en común, Nán: tú llevas Goretex en el interior de tu cuerpo y yo lo llevaré en los pies. Sé que no suena muy bien pero es la verdad, no hay nada de malo en ello.

Elvira: efectivamente, los zapatos son una maravilla aunque precisan de un tiempo de adaptación -basan su efectividad en la búsqueda permanente e inconsciente de equilibrio. Estoy muy contento con la compra... quiero decir: con los reyes magos.

Un beso a los dos.