lunes, 7 de octubre de 2019

Siete de octubre

Los lunes son siempre una mezcla de desastre y esperanza: el comienzo de una nueva oportunidad y el final de las breves, brevísimas vacaciones del fin de semana.

Pero todo es mentira. Cada día es una nueva oportunidad y la última, hipotéticamente. Soy idiota y nunca cambiaré, a estas alturas ya no. Aunque sepa que soy idiota. Se ha de reconocer que semejante idiotez tiene su mérito. Sí, lo sé: idiota perdido. Triste mérito pero, como idiota que soy, mérito al fin y al cabo.