jueves, 18 de marzo de 2010

Decimoctavo día

Marzo se precipita suavemente hacia adelante, empujado por su propio peso y por las nubes que anuncian lluvia. Quiero pintar las paredes de la terraza pero estoy esperando que llegue una racha seguida de sol. El mecanismo de riego automático, debido seguramente a las heladas del invierno, pierde agua, así que tendré que desmontarlo y volver a sellarlo. Las plantas permanecen a la espera, aparentemente muertas. Posado en la antena de televisión de mi casa hay un pequeño mirlo. Mientras lo contemplo comienza a cantar alternando breves silbidos repetidos con melodías más largas, rebosantes de armonía y complejidad.

5 comentarios:

Elvira dijo...

Es bellísimo el canto del mirlo. Estará empezando a despertar a tus plantas, para que se animen a brotar de nuevo. :-)

Jesús Miramón dijo...

Es precioso, he estado buscando y he encontrado una muestra que se escucha muy bien.

Ofelia dijo...

Hola Jesús,
y hola amada Elvira (veo su foto en los comentarios).

He paseado por el mes de marzo y he hecho una parada aquí porque yo soy una planta como las de tu jardín que ya tiene ganas de brotar, estirarse, verdear, florecer y enfrutar aunque aparentemente este dormida.

Un abrazo y hasta pronto

Jesús Miramón dijo...

Hola, Ofelia, encantado y bienvenida a las cinco estaciones.

:-)

Gemma dijo...

Gracias por esta pieza musical tan refinada. No he podido evitar descargármela en el ordenador (bajo el título de "Un mirlo blanco"). ;-)