sábado, 5 de marzo de 2022

Inexorable

Fin de semana en Zaragoza. La enfermedad de Nati avanza inexorable sin que quienes la amamos podamos hacer nada más que darle, a ella y a Jesús, su cuidador, todo el amor del que somos capaces. Maite y yo regresamos de su casa agotados emocionalmente, sin decir una palabra durante el rato que tardamos en regresar a nuestro apartamento. Luego, ya en el ascensor, nos miramos y nos abrazamos. La vida.